Recomendaciones

Protocolo para ellas.

Ser invitado a una boda se convierte, en la mayoría de los casos, en una búsqueda de exclusividad y elegancia, que no muchos presupuestos son capaces de soportar, un interminable desfile de vestidos, bolsos, zapatos, tocados y complementos de formas y colores inimaginable

Al comprar un vestido, no deberíamos fijarnos tan sólo en buscar el modelo más espectacular, sino que además sea el más adecuado a cada ocasión. No es lo mismo acudir a una boda en el campo y a pleno día, que en la ciudad y durante la noche.

Enlace al atardecer

Si la boda se celebra por la tarde-noche, es importante tener en cuenta dónde se va a realizar el banquete. Lo más adecuado para un cóctel al aire libre es un vestido especial para la ocasión, es decir, con una largura que vaya desde media pierna hasta debajo de la rodilla, confeccionada en tejidos lujosos y un punto sofisticados. Puede acompañarse de un chal para los hombros. El peinado, tanto suelto como recogido, será una buena opción. Unas sandalias con algún toque en strass o unas mules con bordados en pedrería le darán el toque final de glamour.

Si el banquete se prevé en un lugar cerrado, lo más adecuado es el vestido largo de noche. Es importante que tape los pies, porque si no, sería un vestido cóctel. Suelen ser muy escotados y con una gran riqueza de tejidos.

Pueden complementarse con alguna joya de gran valor, un chal especial o una estola de piel. El pelo, siempre recogido y el maquillaje sencillo, a la vez de sofisticado.

Consejos

• Elige tejidos ricos, como sedas, chantillí, linos, tafetán, organzas, pedrerías... siempre de buena calidad y cortes sencillos. Las prendas de calidad pueden rescatarse para futuras ocasiones en las que se adapte el modelo.

• El maquillaje debe ir acorde a la hora del día. Los brillos a las doce del mediodía están fuera de lugar.

• Huye de los extremos. Evita las minifaldas de vértigo y los escotes excesivos, no son elegantes en una ceremonia.

• En joyería no es recomendable mezclar oro y plata. Crea un efecto totalmente antiestético. 

• No te satures de complementos. Una buena joya luce más con un vestido sencillo.

• En general, no es recomendable llevar a una boda vestidos totalmente blancos o negros.

• Debes ser coherente con la época del año y la luz. En verano lleva colores claros y alegres, mientras que en invierno, opta por tonos neutros y más oscuros. Deja los linos y las muselinas para el calor, y las sedas muy saturadas y la lana para el frío.

Tocados

Durante las últimas temporadas los tocados, tanto para novias como para invitadas, cada vez están más de moda. Los diseñadores más importantes han introducido con mayor fuerza los adornos para el cabello y lo han convertido en una verdadera tendencia, cobrando mayor protagonismo en cualquier evento de tipo social.

Las mejores firmas especializadas ofrecen diseños totalmente personalizados y exclusivos, entre los que puedes encontrar multitud de modelos, formas y colores, desde los más sencillos con flores y colores neutros hasta los más atrevidos, con grandes detalles en plata, cristal, encaje... Pero la gran tendencia de la temporada es el tocado confeccionado con plumas y materiales como seda u organza natural. Los tules con red también toman gran protagonismo, especialmente aquellos que cubren parte del rostro, creando un estilo de lo más sofisticado.

Las claves para acertar y conseguir el look perfecto parten de la base de una serie de consejos que si no eres experta en este tema, sin duda, te servirán de gran ayuda. La comodidad es un factor muy importante. A la hora de escoger un tocado deberás basarte en tus gustos y su combinación con el vestido que llevarás, pero además, sentirte lo más cómoda posible. Recuerda que los tocados no se quitan. Si es la primera vez que vas a usar este tipo de complemento, te recomendamos comenzar con uno de tamaño pequeño.

Elegir bien el color es fundamental, aunque también deberá adaptarse a la fisionomía de tu cara. Por ejemplo, si tu rostro es redondo, intenta que el tocado vaya situado en posición vertical y de lado. Si por el contrario es alargado, lo más recomendable es colocarle en la parte superior de la cabeza o bien en la zona de la nuca.

Si vas a llevar un vestido liso, puedes crear contraste entre éste y el tocado utilizando otro tipo de color que combine bien. Si se trata de un modelo estampado, la mejor opción es un tocado de un color que tenga protagonismo en el vestido. Si el bolso y los zapatos son de la misma tonalidad, pero diferentes del vestido, puedes combinar el tocado a juego. Recuerda  que si te has decidido a lucir un tocado, no es necesario llevar muchas joyas para evitar recargar.

Enlaces para coger ideas:

 

Protocolo para ellos.

Las claves del chaqué

 

El chaqué se compone de tres piezas: la levita o chaqueta, el chaleco y el pantalón. Es recomendable seguir unas pautas a la hora de elegir la camisa adecuada, el color del chaleco o el tipo de pantalón. Si arriesgas demasiado con alguna de estas partes, el chaqué puede verse arruinado.
Así que, véamos qué características conlleva cada una de ellas y qué aspectos debemos de tener en cuenta a la hora de elegirlo.

 

Chaqueta o levita

La clásica chaqueta de chaqué es una de las partes del conjunto que menos licencias permite. El corte es muy similar al de una americana, pero solo lleva un botón, que se sitúa a la altura del ombligo. Las solapas clásicas y el corte posterior que divide los dos faldones conforman sus características más propias.

Lo normal es que sea de color negro, aunque también puede verse en gris marengo, este último es quizás el más aconsejable para bodas de tarde, como el que lleva Rafael Medina en la foto inferior.

 

Chaleco

El chaleco admite algún cambio respecto a la levita. Este puede ser cruzado o recto y de tres o más botones. Normalmente la opción más clásica y menos arriesgada es llevarlo negro, del mismo tono que la chaqueta. Una opción muy acertada y sobria para el padrino y para los invitados de más edad. El protocolo también nos dice que si el chaqué es gris el chaleco irá siempre en el mismo color.

Para el novio y los invitados más jovenes hay otras opciones, como el beige, que constituye una apuesta de contraste que siempre triunfa, al igual que otras tonalidades como el azul cielo o el buff, una tonalidad más amarillenta y muy de moda en la actualidad. Un ejemplo de chaleco buff es el que lleva Beltrán Gómez de Acebo en la foto inferior.

 

Pantalón

Otra de las piezas fundamentales del conjunto. Lo más usual es llevarlo en una tonalidad gris y derayas verticales, con una o dos pinzas. El tejido más convencional es la lana, la más gruesa es la de tipo cheviot, denominada así por la raza de oveja de la que se obtiene la lana. Para épocas de más calor existen otros materiales más frescos como las lanas frías.

 

El pantalón de chaqué ha de llevar la raya bien marcadaen Mensencia ya te explicamos cómo, los bajos normales, sin vuelta, y lo más importante, ha de quedarte perfectamente ajustado a la cintura ya que no admite cinturón, aunque sí tirantes. De todas forma algunos modelos llevan unas trabillas laterales para ajustarlos según te convenga.

Camisa

Tres reglas básicas, que sea siempre blanca, con cuello italiano y puño doble. Blanca por ser uno de los colores más sobrios y elegantes que existen. Con cuello italiano por ser el más aconsejable, ya que te otorgará la rigidez necesaria y el espacio para que se asiente el nudo doble de la corbata.

El puño doble es obligatorio, lo cerraremos con unos gemelos acordes al evento, mejor si son plateados y discretos, deja los de colorines para otra ocasión.

 

La corbata, por fin algo de libertad

Esta es la parte del chaqué que más libertad nos concede. Originalmente la corbata más clásica era la gris, algo que quizá restaba colorido y originalidad a un atuendo ya de por sí aburrido. Actualmente lo más usual es utilizar colores claros y vivos, normalmente en liso aunque puedes utilizar algunas de topos o de rayas oblicuas. Eso ya depende de cada uno, sobre todo, evita lasestridencias.

 

Olvídate de las corbatas estrechas, quizá queden bien con traje pero para el chaqué están más que prohibidas. Una buena corbata de seda natural será el complemento perfecto para el chaqué. Intenta que el nudo quede lo más pulido posible, es decir, bien ajustado al cuello, recto y perfectamente anudado. El tipo más habitual es el windsor, aunque también puedes jugar con otros.

 

Pañuelo de bolsillo

No todas las chaquetas de chaqué llevan el bolsillo para el pañuelo. Si lo tuviese puedes colocarle uno blanco, y doblarlo en varias partes para que simplemente sobresalga 3 centímetros.

 

Los zapatos, el toque final

Los zapatos, son, si cabe, uno de los complementos finales para lucir un chaqué perfecto. El color ha de ser siempre negro, no se admiten otras tonalidades, la puntera redondeada tipo Oxford y con cordones, olvídate de mocasines y calazado troquelado. El zapato más clásico y formal también debe acompañar al atuendo más elegante.

 

Es importante, que el zapato vaya lustroso, para eso, lo mejor es tratarlos con crema el día anterior y sacarles brillo con un paño. En Mensencia te explicamos cómo debes hacerlo.

Espero que estos consejos te srivan de ayuda, y nos permitan conocer un poco más acerca de esta clásica prenda de vestir. Un buen chaqué llevado con clase y con gusto será una apuesta segura,  si eres uno de los invitados.